El presidente Javier Milei anticipó que enviará al Congreso un nuevo proyecto de reforma electoral que incluirá cambios en el sistema de partidos, el financiamiento político y el mecanismo de votación. Se trataría del tercer intento de su gobierno por modificar las reglas electorales desde que asumió la presidencia, con el objetivo de introducir transformaciones que, según el oficialismo, buscan reducir la fragmentación política y modificar el funcionamiento del sistema electoral.
La iniciativa fue anunciada durante el discurso de apertura de sesiones ordinarias del Congreso el uno de marzo, cuando el mandatario confirmó que el proyecto formará parte de un paquete de iniciativas legislativas que el Ejecutivo prevé enviar durante el año. Aunque el texto definitivo aún no fue presentado, desde el Gobierno adelantaron algunos de los ejes que formarán parte de la propuesta.
Entre los puntos centrales aparece la eliminación definitiva de las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. El oficialismo ya había impulsado esta modificación en oportunidades anteriores y logró, en 2024, la suspensión del mecanismo por única vez. Sin una nueva ley, el sistema de primarias volvería a regir en las elecciones de 2027, por lo que la Casa Rosada busca ahora su eliminación permanente.
Otro de los aspectos que volvería a formar parte del debate es el financiamiento de los partidos políticos. El Gobierno analiza introducir modificaciones en el esquema vigente con el argumento de aumentar la transparencia en la relación entre el sector privado y la política, un punto que ya había generado cuestionamientos en el primer intento de reforma impulsado junto con la denominada Ley Bases.
La iniciativa también contemplaría cambios en el sistema de votación mediante la Boleta Única de Papel, mecanismo que ya fue aprobado por el Congreso. En este caso, el Ejecutivo pretende reincorporar la opción de “lista completa”, que había sido eliminada durante el debate legislativo en el Senado. Esa alternativa permitiría al votante seleccionar todas las categorías de una misma fuerza política con una sola marca, lo que, según algunos sectores, genera un efecto de arrastre en favor de las listas más competitivas.
A su vez, el proyecto incluiría modificaciones en las condiciones para la presentación de candidaturas y el reconocimiento de los partidos políticos. La propuesta apunta a elevar los requisitos de avales necesarios para competir en elecciones y endurecer las condiciones para obtener personería jurídica nacional, con el objetivo de reducir la cantidad de listas que participan en cada proceso electoral.
Entre las alternativas que se analizan figura también la posibilidad de elevar el número de distritos en los que un partido debe contar con reconocimiento legal para competir en elecciones presidenciales. Actualmente se requieren cinco provincias, pero la reforma podría aumentar ese piso, lo que impactaría principalmente en las fuerzas políticas más pequeñas o de reciente conformación.
Desde el oficialismo reconocen que el contenido final del proyecto dependerá de las negociaciones parlamentarias y de los apoyos que pueda reunir en el Congreso. Con un escenario legislativo diferente al de los primeros meses de gestión, el Gobierno apuesta a que esta tercera iniciativa logre avanzar y abra un nuevo capítulo en el debate sobre el sistema electoral argentino.

