El Gobierno nacional reactivó en los primeros días de enero la ofensiva política para avanzar con la reforma laboral, uno de los proyectos centrales del presidente Javier Milei. Según supo AIM, la estrategia apunta a reunir los votos necesarios antes de que finalice la prórroga de las sesiones extraordinarias, prevista para el 2 de febrero, en un contexto de fuerte resistencia sindical y reparos incluso dentro de los bloques dialoguistas.
La iniciativa, rebautizada como “Modernización Laboral”, es presentada por el oficialismo como una herramienta para dinamizar el empleo formal, aunque desde sectores opositores advierten que implica una pérdida de derechos para los trabajadores y un debilitamiento del esquema de negociación colectiva.
Gira por provincias y negociaciones bilaterales
En ese marco, el ministro del Interior, Diego Santilli, iniciará esta semana una gira por al menos diez provincias. El primer encuentro será en Chubut, con el gobernador Ignacio Torres, con quien la Casa Rosada mantiene una relación tensa. Según fuentes consultadas por AIM, el objetivo es destrabar apoyos legislativos a cambio de compromisos financieros y políticos con los distritos.
No obstante, constató AIM que el diálogo se da en un escenario complejo: Torres ya anticipó que llevará a la Corte Suprema el reclamo por fondos previsionales retenidos por la Nación, que la provincia estima en más de 51.000 millones de pesos, un conflicto que expone las limitaciones del Gobierno para negociar sin recursos.
Mesa política reminded y presión sobre aliados
En paralelo, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, retomó contactos con el armado legislativo que responde al Presidente y a su hermana Karina Milei, replicando el esquema utilizado para aprobar el Presupuesto 2026 y la Ley de Inocencia Fiscal. De esa mesa participan también Patricia Bullrich y Martín Menem, junto a operadores políticos del oficialismo.
Según señaló AIM, la presión sobre los bloques aliados se intensificará en las próximas semanas para reducir objeciones al articulado y garantizar quórum, tanto en Diputados como en el Senado.
Críticas y tensiones de fondo
Desde la oposición y el movimiento sindical cuestionan el intento de avanzar con una reforma de alto impacto social en pleno receso parlamentario. También advierten que el Gobierno vuelve a apostar a negociaciones bilaterales con gobernadores, sin abrir un debate público amplio sobre los alcances de los cambios propuestos en materia de indemnizaciones, convenios colectivos y condiciones de contratación.
En ese sentido, según fuentes parlamentarias a las que accedió AIM, varios legisladores dialoguistas evalúan el costo político de acompañar una iniciativa que, lejos de generar consensos, profundiza tensiones en un contexto económico y social todavía inestable.


