El fuerte aumento de la morosidad en préstamos y tarjetas de crédito comenzó a generar preocupación en el sistema financiero por la aparición de los llamados “deudores zombies”, personas que quedaron excluidas del acceso al crédito tras acumular incumplimientos en sus pagos.
El fenómeno se da en un contexto en el que los bancos registran los niveles de mora más altos desde la salida de la Convertibilidad. Aunque las entidades aseguran que la situación comenzó a estabilizarse, advierten que cientos de miles de personas quedarán durante años fuera del sistema formal de financiamiento debido al deterioro de su historial crediticio.
Los denominados “deudores zombies” son clientes que, tras caer en mora, reciben una calificación negativa en los sistemas de scoring financiero, lo que les impide acceder a nuevos préstamos tanto en bancos como en fintech.
Frente a este escenario, distintas entidades comenzaron a ofrecer refinanciaciones con condiciones más flexibles para intentar recuperar parte de los créditos otorgados. Entre las medidas aparecen tasas más bajas, extensión de plazos y cuotas reducidas para quienes ya no pueden afrontar los pagos originales.
En los bancos reconocen que muchas personas tomaron préstamos a tasas elevadas durante el segundo semestre del año pasado, bajo la expectativa de que la inflación licuara el peso de las cuotas, algo que finalmente no ocurrió. Esa combinación derivó en un fuerte sobreendeudamiento de familias y consumidores.
Actualmente, la mora en créditos otorgados a individuos alcanza el 11,2 por ciento en bancos, especialmente en préstamos personales y tarjetas de crédito. En el caso de las fintech y financieras extrabancarias, los incumplimientos rondan el 25 por ciento, lo que implica que una de cada cuatro personas tuvo dificultades para devolver el dinero prestado.
Desde el sector financiero advierten además que quienes ingresan en esta situación tienen pocos incentivos para regularizar rápidamente sus deudas, ya que aun refinanciando seguirán con antecedentes negativos durante varios años.
El ministro de Economía, Luis Caputo, atribuyó el aumento de la mora al crecimiento acelerado del crédito y al cambio de escenario inflacionario. “La gente se sobreendeudó a tasas muy altas. Pensaban que la inflación iba a licuar las deudas y eso no sucedió”, sostuvo.
En paralelo, entidades financieras y analistas sostienen que el crédito al consumo comenzó a mostrar señales de estabilización después de varios meses de caída, aunque el financiamiento a empresas continúa retrocediendo y el sistema financiero mantiene preocupación por el deterioro de la capacidad de pago de los hogares.
Fuente: Infobae

