El diferencial competitivo de la región radica en las condiciones naturales de los humedales del Delta, que permiten un manejo productivo libre de insumos químicos sintéticos. Esta particularidad, sumada a la sanidad de las colmenas, otorga a la miel entrerriana un estatus de calidad superior bajo el sello “Orgánico Argentino”.
La miel es una sustancia dulce producida por las abejas obreras (melíferas) a partir del néctar de las flores y otras secreciones extraflorales, que estos insectos recogen, transportan, transforman y combinan con sustancias específicas, y que, luego, almacenan en panales.
Cuando este alimento se obtiene a partir de un sistema de producción sustentable en el tiempo, mediante el manejo racional de los recursos naturales y sin la utilización de productos de síntesis química, y tales características pueden ser claramente identificadas por los consumidores por medio de un sistema de certificación, estamos hablando de miel orgánica.
La miel orgánica es uno de los tres principales productos junto con el arroz y los arándanos que se certifican como producción orgánica en la provincia de Entre Ríos. Los productos “orgánicos” son obtenidos a partir de un sistema agropecuario cuyo objetivo es el de producir alimentos sanos y abundantes, respetando el ambiente y preservando los recursos naturales. Su producción se basa en la aplicación de técnicas tendientes a mantener o aumentar la fertilidad del suelo y la diversidad bilógica, que permitan proteger a los cultivos y animales de plagas, malezas y enfermedades bajo un nivel tal que no provoquen daños económicos. No permite el uso de productos de síntesis química ni de organismos genéticamente modificados, además toma en consideración la observación y conocimiento de los ciclos naturales de los elementos y de los seres vivos.

